miércoles, 5 de marzo de 2014
PLAN MADRID INCLUYE 2014-2015
La Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF) felicita al Ayuntamiento de Madrid por el “importante paso dado” para alcanzar la inclusión plena de las personas con discapacidad, que en la ciudad representa un 5% de la población. Francisco Sardón, presidente de Predif, se congratula de que además “este acuerdo haya sido aprobado en consenso con el sector local de la discapacidad”.
Sardón subraya que es un plan que conlleva contenido económico, más de 71 millones de euros, “lo que sin duda repercutirá positivamente en una mejora en la calidad de vida de las personas con discapacidad de Madrid”.
‘Madrid Incluye’, el Primer Plan de Inclusión Social para Personas con Discapacidad de Madrid, fue aprobado unánimemente por el Consejo Municipal de Discapacidad y es fruto del trabajo y del consenso entre los distintos participantes y las organizaciones de dicho Consejo.
Según afirmó ayer el Ayuntamiento en su nota de Prensa, el Plan contempla 138 actuaciones y tendrá una vigencia de dos años. Pretende plasmar el espíritu de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, aprobada por Real Decreto Legislativo de 29 de noviembre de 2013, y sigue las recomendaciones de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006).
Las áreas de intervención serán cinco: formación y sensibilización; participación activa de las personas con discapacidad; accesibilidad; empleo y prestaciones sociales.
Por primera vez en un documento de estas características se contempla la evaluación del impacto de género de cada una de las medidas desarrolladas. Según la base de datos del Reconocimiento del Grado de Discapacidad de la Comunidad de Madrid, en 2012 había 172.750 personas con discapacidad, de las que 88.697 son mujeres.
En Madrid, cinco de cada ocho personas con discapacidad tienen una discapacidad física. De este 61,9% la mayoría son mujeres (55.101 mujeres y 51.771 hombres)
Objetivo 7% de reserva de empleo público para personas con discapacidad en la Administración de Justicia
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha planteado al Parlamento su propuesta para reformar la regulación de la reserva de empleo público a favor de las personas con discapacidad en la Administración de Justicia.
El objetivo de esta propuesta es recoger en la normativa relativa a la Administración de Justicia la reserva del 2% de plazas ofertadas para personas que acrediten discapacidad intelectual, en los puestos que se determinen como más idóneos a sus capacidades, según establece la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público.
Este porcentaje, según plantea el Cermi, se añadiría al 5% de reserva para personas que acrediten cualquier otro tipo de discapacidad que contemplan la Ley Orgánica del Poder Judicial y la orden sobre selección, propuesta y nombramiento de funcionarios interinos para cubrir puestos de funcionarios de los cuerpos al servicio de la Administración de Justicia.
De esta manera, se llegaría a una reserva del 7% de empleo para personas con discapacidad en la Administración de Justicia, igual que existe en el resto de Administraciones Públicas.
El objetivo de esta propuesta es recoger en la normativa relativa a la Administración de Justicia la reserva del 2% de plazas ofertadas para personas que acrediten discapacidad intelectual, en los puestos que se determinen como más idóneos a sus capacidades, según establece la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público.
Este porcentaje, según plantea el Cermi, se añadiría al 5% de reserva para personas que acrediten cualquier otro tipo de discapacidad que contemplan la Ley Orgánica del Poder Judicial y la orden sobre selección, propuesta y nombramiento de funcionarios interinos para cubrir puestos de funcionarios de los cuerpos al servicio de la Administración de Justicia.
De esta manera, se llegaría a una reserva del 7% de empleo para personas con discapacidad en la Administración de Justicia, igual que existe en el resto de Administraciones Públicas.
viernes, 10 de enero de 2014
30 PELICULAS DE CINE SOCIAL QUE MERECEN LA PENA (1º parte)
- Erin Brockovich (2000), de Steven Soderberg / Enlace: http://streamcloud.eu/q4etimwy6jrg
- Ser y tener (Être et avoir) (2002), de Nicolas Philibert /Enlace: http://www.youtube.com/watch?v=U8AKTL5LP6I
- Pan y rosas (2000), de Ken Loach
- Te doy mis ojos (2003), de Icíar Bollaín / Enlaces: http://www.rtve.es/alacarta/videos/version-espanola/version-espanola-doy-ojos/943954/
- En tierra de hombres (North Country) (2005), de Niki Caro / Enlace: http://played.to/0fbwf1knt60p
- El color púrpura (1985), de Steven Spielberg / Enlace:https://mega.co.nz/#!4l1VxByJ!BS2HxmfTZlwIGTXVDuPFIik-Qh5ltXb_VLSQwXPDJj8
- La lengua de las mariposas (1999), de José Luis Cuerda / Enlace: http://streamcloud.eu/ezeuzwzliob9
- En el mundo a cada rato (2004)
- Mi nombre es Harvey Milk (2008), de Gus Van Sant / Enlace:http://vk.com/video_ext.php?oid=173679984&id=163460258&hash=7c559f227b9ec3c5&hd=1
- Los olvidados (1950), de Luis Buñuel / Enlace:http://vimeo.com/57837968
- El Cairo, 678 (2010), de Mohamed Diab / Enlace:https://www.youtube.com/watch?v=DEkdGHLvEPw
- Una jornada particular (1977), de Ettore Scola
- Las mujeres de verdad tienen curvas (2002) /Enlace:https://www.youtube.com/watch?v=ZamiJo9jnf8
- Amores perros (2000), de Alejandro González Iñarritu /Enlace:http://allmyvideos.net/pbklrs3wmz2o
- Slumdog Millonaire (2008), de Danny Boyle y Lovellen Tandan /Enlace:http://played.to/nutnfhse8fk5
http://www.unitedexplanations.org/2013/08/14/40-peliculas-de-cine-social-que-no-debes-perderte/
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Frases célebres de Concepción Arenal
"Abrid escuelas y se cerraran cárceles"
"Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación"
"Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir"
"Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie"
"Cuando no comprendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente, se adopta la primera determinación"
"Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer"
"El dolor es la dignidad de la desgracia"
"El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro"
"El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea"
"El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído"
"Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación"
"Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir"
"Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie"
"Cuando no comprendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente, se adopta la primera determinación"
"Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer"
"El dolor es la dignidad de la desgracia"
"El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro"
"El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea"
"El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído"
Carceles: ¿Reinsercion o negocio?
Sólo el hecho de plantearse la hipotética privatización de las carceles suele generar corrientes de opinión muy dispares, tanto a favor como en contra. El principal argumento de quienes defienden esta propuesta se basa en el indudable ahorro que supondría esta medida para las arcas de los Presupuestos Generales del Estado, mientras que los detractores de la gestión privada consideran que, precisamente, el ánimo de lucro que perseguirían esas prisiones chocaría con el fin primordial de las instituciones penitenciarias: la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales privativas de libertad, objetivo que, en una cárcel privada, difícilmente casa con el propósito de lograr una rentabilidad económica, como es previsible que ocurra en cualquier negocio.
Hoy en día, en España no existen cárceles privadas, pero no ocurre lo mismo en otros lugares del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa que fue pionera en este campo fue Corrections Corporation of America (CCA) que se fundó en 1983 con la misión de combinar el ahorro de costes con la innovación en un sector donde la iniciativa privada es supervisada por los poderes públicos. Un año más tarde, en 1984, se les adjudicó la primera cárcel que una empresa privada gestionó en este país: el correccional del Condado de Hamilton, en Tennessee. Desde entonces, CCA controla más de medio centenar de centros penitenciarios situados en dieciséis Estados de la Unión, cotiza en la Bolsa de Nueva York y vigila a más de 80.000 reclusos en nombre del FBI, dando empleo a 17.000 trabajadores. En Europa, ese mismo modelo se implantó por primera vez en Yorkshire (Inglaterra), en 1992, en la prisión HMP Wolds con la filosofía de rehabilitar a los delincuentes y prepararlos para reintegrarse en la sociedad en liberta.
Hoy en día, en España no existen cárceles privadas, pero no ocurre lo mismo en otros lugares del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa que fue pionera en este campo fue Corrections Corporation of America (CCA) que se fundó en 1983 con la misión de combinar el ahorro de costes con la innovación en un sector donde la iniciativa privada es supervisada por los poderes públicos. Un año más tarde, en 1984, se les adjudicó la primera cárcel que una empresa privada gestionó en este país: el correccional del Condado de Hamilton, en Tennessee. Desde entonces, CCA controla más de medio centenar de centros penitenciarios situados en dieciséis Estados de la Unión, cotiza en la Bolsa de Nueva York y vigila a más de 80.000 reclusos en nombre del FBI, dando empleo a 17.000 trabajadores. En Europa, ese mismo modelo se implantó por primera vez en Yorkshire (Inglaterra), en 1992, en la prisión HMP Wolds con la filosofía de rehabilitar a los delincuentes y prepararlos para reintegrarse en la sociedad en liberta.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Ubuntu explicado por Desmond Tutu
Desmond Mpilo Tutu es un clérigo y pacifista sudafricano que adquirió fama internacional durante la década de 1980 a causa de su lucha contra el Apartheid. Tutu fue el primer sudafricano negro en ser elegido y ordenado como Arzobispo Anglicano de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Fue laureado con el Premio Nobel de la Paz en 1984.
15 Pifias escondidas en la constitucion
Pifia primera: Admite la pena de muerte. Sí: solo para
casos de guerra, pero la admite. En 1995 también quedó abolida en el
código penal militar, pero el artículo 15 de la Constitución ahí sigue,
sin tocar: “Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan
disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra”.
Pifia segunda: Mantiene el servicio militar obligatorio y la prestación social sustitutoria. Un marciano que leyera el artículo 30 pensaría sin duda que en España se mantiene la mili obligatoria, pero que debemos estar todos exentos tal como también prevé el texto justo después.
Pifia tercera: El escudo constitucional no está en la Constitución. Se describe de forma precisa la bandera (artículo 4): tres bandas roja, amarilla y roja. Pero no hay referencia al escudo.
Pifia cuarta: Se garantiza el secreto de las comunicaciones por telégrafo. Hay una referencia posterior a “la informática”, para pedir que se limite su uso, pero cuando se trata de garantizar expresamente el secreto de las comunicaciones personales, el olor a naftalina es insufrible. Dice el artículo 18: “Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial”.
Pifia quinta: Se insulta a las personas con discapacidad. Aunque sea para defender sus derechos, se las denomina “disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos”. Las asociaciones llevan décadas pidiendo que se cambie la denominación discriminatoria y antigua.
Pifia sexta: Consagra vacaciones de tres meses para los diputados y senadores. Al entrar en un nivel sorprendente de detalle fijando los dos periodos de sesiones ordinarios de las Cámaras (de septiembre a diciembre y de febrero a junio, artículo 73), “obliga” a los diputados y senadores a “tomar vacaciones” en enero y en julio y agosto, o a encajar su actividad en forma de sesiones extraordinarias, diputación permanente, etc.
Pifia séptima: Deja a los diputados y a los senadores inmunes. Puede que eso fuera una bonita garantía en los 70, pero ahora es una ofensa a la ciudadanía, que permanece en el artículo 71. Es cierto que ha habido casos en los que los diputados han renunciado a su inmunidad, pero ésa no debería ser decisión de ellos. Hoy en día un diputado debería estar a disposición de la Justicia como cualquier otro ciudadano, o más si cabe.
Pifia octava: Frente al Congreso, 500.000 ciudadanos no pueden promover una ley. La iniciativa popular permite que 500.000 ciudadanos, aportando cada uno su firma, puedan presentar una proposición de Ley (artículo 87). Pero luego son las Cortes quienes votan si la admiten a trámite o no. Por tanto, la iniciativa popular termina en la mera “consideración”. No garantiza que su contenido se debata y menos aún que se enmiende, que se vote o que se apruebe. Los últimos que han sufrido la decepción de promover algo que queda en la nada son los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.
Pifia novena: Perpetúa el capricho de los presidentes convocando elecciones cuando les viene en gana. Algo que sorprende mucho en buena parte del mundo. Como sabemos, el presidente puede determinar cuándo convoca elecciones, sin necesidad de justificar su decisión ni de anunciarla con más tiempo que el imprescindible para la preparación del sufragio y la campaña electoral. Eso permite al presidente, y sólo a él (artículo 115), jugar a capricho con las ventajas de la oportunidad.
Pifia décima: Prima la agricultura, la ganadería, la pesca y la artesanía. Es un remedo evidente de los 70 y un guiño a las muchas familias que en aquellos años vivían de esas actividades, pero el artículo 130 suena realmente antiguo, en contraste con las nulas referencias a la innovación, o las muy escasas al medio ambiente.
Pifia undécima: No menciona a la Unión Europea excepto desde hace dos años para marcar el antipático papel de sus exigencias presupuestarias. La Constitución Española se aprueba, por supuesto, antes de la entrada de España en la UE, de manera que ésta ni se menciona. Sólo se hace cuando en la reforma exprés de Zapatero de 2011 se toca el artículo 135 para recoger en él la limitación del déficit presupuestario. De manera que la Unión aparece ahí de pronto, sin mayor grandeza, en un artículo menor, en un pastiche bastante impresentable.
Pifia duodécima: Un fiscal de 25 años no puede militar en un partido, pero un miembro del Constitucional sí. Al menos eso parece. Si miramos los artículos 127 y 159 respectivamente, veremos que un fiscal que esté en su primer destino informando al juez de casos de trapicheo de droga, alcoholemia o pequeños robos, no puede ir a la reunión de la Agrupación de su partido al terminar su jornada diaria. Sin embargo, un magistrado del Tribunal Constitucional de 60 años que tiene que decidir sobre el aborto, el matrimonio o un Estatuto de Autonomía, sí puede militar en cualquier partido. Hemos conocido algún caso reciente, y tan solo hemos podido sorprendernos y quejarnos. Pero ahí está: en esos dos artículos tan evidentemente paradójicos.
Pifia décimo tercera: Perpetúa las diputaciones provinciales pero no cita a las Comunidades Autónomas por su nombre. Como la Constitución se hizo antes que el mapa autonómico, no se nombra a las Comunidades Autónomas. Todas sus referencias son futuribles etéreos. Sin embargo, hay previsiones en el artículo 141 sobre las diputaciones: esas “instituciones-juguete” que en la España actual cada día nos resultan más viejas, innecesarias y propensas al amiguismo y al despilfarro.
Pifia décimo cuarta: Hay un trato contundentemente machista. Sabemos que el acuerdo es generalizado para modificarla en este particular, pero lo cierto es que la Constitución Española mantiene, como es bien sabido (artículo 57), la primacía del hijo sobre la hija en el acceso al trono. Como los príncipes no han tenido niño, y ya aceptamos en su día que ni Elena ni Cristina serían reinas, puede que no tengamos que afrontar el dilema. Pero si Felipe y Letizia tuvieran un hijo ahora, tendríamos que reformar la Constitución de hoy para mañana. Por cierto, el esposo de la futura reina Leonor será “consorte de la reina” (artículo 58), pero no “rey”. Sin embargo, Sofía es reina y Letizia lo será también. Curioso machismo consagrado expresamente en nuestra ley de leyes.
Pifia décimo quinta: Perpetúa el privilegio económico de los vascos. Nadie lo dice, o se dice con la boca chica. Pero lo cierto es que por el motivo que fuera, y apelando a derechos históricos ancestrales hoy irrelevantes, la Constitución establece (en la disposición adicional primera), la vigencia del Régimen Foral, que a su vez permite mantener el adefesio del Concierto Vasco, también llamado “cupo”. Es decir, que los vascos y los navarros son los únicos que pueden recaudar por si mismos todos los impuestos y luego quedárselos, pagando aproximadamente un 6% al Estado por los “servicios comunes”. Los catalanes llevan décadas reclamando para sí un régimen económico similar, y buena parte de sus reclamaciones independentistas se han alimentado de esa discriminación. Ni qué decir tiene que el resto de los pueblos de España se resignan y no se atreven a pedir su propio “cupo”. Se armaría una buena como nos diera a los demás por esgrimir el artículo 14: ese tan bonito que dice “los españoles son iguales ante la ley”.
Fuente: Infolibre
Pifia segunda: Mantiene el servicio militar obligatorio y la prestación social sustitutoria. Un marciano que leyera el artículo 30 pensaría sin duda que en España se mantiene la mili obligatoria, pero que debemos estar todos exentos tal como también prevé el texto justo después.
Pifia tercera: El escudo constitucional no está en la Constitución. Se describe de forma precisa la bandera (artículo 4): tres bandas roja, amarilla y roja. Pero no hay referencia al escudo.
Pifia cuarta: Se garantiza el secreto de las comunicaciones por telégrafo. Hay una referencia posterior a “la informática”, para pedir que se limite su uso, pero cuando se trata de garantizar expresamente el secreto de las comunicaciones personales, el olor a naftalina es insufrible. Dice el artículo 18: “Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial”.
Pifia quinta: Se insulta a las personas con discapacidad. Aunque sea para defender sus derechos, se las denomina “disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos”. Las asociaciones llevan décadas pidiendo que se cambie la denominación discriminatoria y antigua.
Pifia sexta: Consagra vacaciones de tres meses para los diputados y senadores. Al entrar en un nivel sorprendente de detalle fijando los dos periodos de sesiones ordinarios de las Cámaras (de septiembre a diciembre y de febrero a junio, artículo 73), “obliga” a los diputados y senadores a “tomar vacaciones” en enero y en julio y agosto, o a encajar su actividad en forma de sesiones extraordinarias, diputación permanente, etc.
Pifia séptima: Deja a los diputados y a los senadores inmunes. Puede que eso fuera una bonita garantía en los 70, pero ahora es una ofensa a la ciudadanía, que permanece en el artículo 71. Es cierto que ha habido casos en los que los diputados han renunciado a su inmunidad, pero ésa no debería ser decisión de ellos. Hoy en día un diputado debería estar a disposición de la Justicia como cualquier otro ciudadano, o más si cabe.
Pifia octava: Frente al Congreso, 500.000 ciudadanos no pueden promover una ley. La iniciativa popular permite que 500.000 ciudadanos, aportando cada uno su firma, puedan presentar una proposición de Ley (artículo 87). Pero luego son las Cortes quienes votan si la admiten a trámite o no. Por tanto, la iniciativa popular termina en la mera “consideración”. No garantiza que su contenido se debata y menos aún que se enmiende, que se vote o que se apruebe. Los últimos que han sufrido la decepción de promover algo que queda en la nada son los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.
Pifia novena: Perpetúa el capricho de los presidentes convocando elecciones cuando les viene en gana. Algo que sorprende mucho en buena parte del mundo. Como sabemos, el presidente puede determinar cuándo convoca elecciones, sin necesidad de justificar su decisión ni de anunciarla con más tiempo que el imprescindible para la preparación del sufragio y la campaña electoral. Eso permite al presidente, y sólo a él (artículo 115), jugar a capricho con las ventajas de la oportunidad.
Pifia décima: Prima la agricultura, la ganadería, la pesca y la artesanía. Es un remedo evidente de los 70 y un guiño a las muchas familias que en aquellos años vivían de esas actividades, pero el artículo 130 suena realmente antiguo, en contraste con las nulas referencias a la innovación, o las muy escasas al medio ambiente.
Pifia undécima: No menciona a la Unión Europea excepto desde hace dos años para marcar el antipático papel de sus exigencias presupuestarias. La Constitución Española se aprueba, por supuesto, antes de la entrada de España en la UE, de manera que ésta ni se menciona. Sólo se hace cuando en la reforma exprés de Zapatero de 2011 se toca el artículo 135 para recoger en él la limitación del déficit presupuestario. De manera que la Unión aparece ahí de pronto, sin mayor grandeza, en un artículo menor, en un pastiche bastante impresentable.
Pifia duodécima: Un fiscal de 25 años no puede militar en un partido, pero un miembro del Constitucional sí. Al menos eso parece. Si miramos los artículos 127 y 159 respectivamente, veremos que un fiscal que esté en su primer destino informando al juez de casos de trapicheo de droga, alcoholemia o pequeños robos, no puede ir a la reunión de la Agrupación de su partido al terminar su jornada diaria. Sin embargo, un magistrado del Tribunal Constitucional de 60 años que tiene que decidir sobre el aborto, el matrimonio o un Estatuto de Autonomía, sí puede militar en cualquier partido. Hemos conocido algún caso reciente, y tan solo hemos podido sorprendernos y quejarnos. Pero ahí está: en esos dos artículos tan evidentemente paradójicos.
Pifia décimo tercera: Perpetúa las diputaciones provinciales pero no cita a las Comunidades Autónomas por su nombre. Como la Constitución se hizo antes que el mapa autonómico, no se nombra a las Comunidades Autónomas. Todas sus referencias son futuribles etéreos. Sin embargo, hay previsiones en el artículo 141 sobre las diputaciones: esas “instituciones-juguete” que en la España actual cada día nos resultan más viejas, innecesarias y propensas al amiguismo y al despilfarro.
Pifia décimo cuarta: Hay un trato contundentemente machista. Sabemos que el acuerdo es generalizado para modificarla en este particular, pero lo cierto es que la Constitución Española mantiene, como es bien sabido (artículo 57), la primacía del hijo sobre la hija en el acceso al trono. Como los príncipes no han tenido niño, y ya aceptamos en su día que ni Elena ni Cristina serían reinas, puede que no tengamos que afrontar el dilema. Pero si Felipe y Letizia tuvieran un hijo ahora, tendríamos que reformar la Constitución de hoy para mañana. Por cierto, el esposo de la futura reina Leonor será “consorte de la reina” (artículo 58), pero no “rey”. Sin embargo, Sofía es reina y Letizia lo será también. Curioso machismo consagrado expresamente en nuestra ley de leyes.
Pifia décimo quinta: Perpetúa el privilegio económico de los vascos. Nadie lo dice, o se dice con la boca chica. Pero lo cierto es que por el motivo que fuera, y apelando a derechos históricos ancestrales hoy irrelevantes, la Constitución establece (en la disposición adicional primera), la vigencia del Régimen Foral, que a su vez permite mantener el adefesio del Concierto Vasco, también llamado “cupo”. Es decir, que los vascos y los navarros son los únicos que pueden recaudar por si mismos todos los impuestos y luego quedárselos, pagando aproximadamente un 6% al Estado por los “servicios comunes”. Los catalanes llevan décadas reclamando para sí un régimen económico similar, y buena parte de sus reclamaciones independentistas se han alimentado de esa discriminación. Ni qué decir tiene que el resto de los pueblos de España se resignan y no se atreven a pedir su propio “cupo”. Se armaría una buena como nos diera a los demás por esgrimir el artículo 14: ese tan bonito que dice “los españoles son iguales ante la ley”.
Fuente: Infolibre
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